La propuesta ganadora, presentada por el estudio parisino Bruther y el estudio barcelonés Jorge Vidal Studio, ha sido escogida en el marco del concurso internacional de proyectos arquitectónicos convocado por BSM
El nuevo Sant Jordi Club, previsto para el 2029, será una pieza clave en la estrategia para llevar un paso más allá la experiencia de la música en directo y los eventos en el conjunto de la Anella Olímpica, con una sala versátil, de alta calidad acústica, accesible y sostenible
Con un aforo flexible de hasta 9.000 espectadores y una inversión de 70 M€, el nuevo Sant Jordi Club será un equipamiento abierto, transparente y en relación directa con la montaña y la ciudad, concebido para elevar la experiencia del público, de los artistas y de los promotores
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Transformando la Anella Olímpica como escenario de los grandes eventos
La transformación de la Anella Olímpica avanza con la selección del proyecto arquitectónico que definirá el nuevo Sant Jordi Club, la primera gran sala del Estado concebida íntegramente, y desde el origen, para vivir la mejor experiencia de la música en directo.
Esta actuación estratégica impulsada por BSM refuerza la ambición de consolidar este espacio como un hub musical y cultural de referencia en Europa. La transformación se articula en torno a cuatro grandes ejes:
- Mejorar la experiencia del público, de los artistas y de los promotores, en el antes, el durante y el después.
- Reforzar las capacidades técnicas y de producción, para dar respuesta a los espectáculos más exigentes.
- Avanzar en sostenibilidad y eficiencia energética, permitiendo celebrar eventos de alta calidad con un menor impacto ambiental.
- Garantizar una accesibilidad universal, clara e inclusiva, adaptada a los grandes eventos.
Esta visión pone a las personas en el centro y concibe la Anella Olímpica como un espacio pensado para vivir los eventos de principio a fin: antes, durante y después de los conciertos.
Con 198 eventos y más de 2,4 millones de espectadores durante el 2025, la Anella Olímpica se confirma como una parada imprescindible de las grandes giras nacionales e internacionales. Esta actividad conecta especialmente con el público de proximidad: en los últimos años, más del 80 % de los asistentes a sus eventos provienen de Barcelona, el área metropolitana y el resto de Cataluña, una muestra de su arraigo en el territorio y, a la vez, de su proyección internacional.
Un nuevo Sant Jordi Club para llevar más allá la experiencia de la música en directo
La propuesta presentada por el estudio parisino Bruther y el barcelonés Jorge Vidal Studio ha sido escogida como ganadora del concurso internacional de proyectos convocado por BSM.
El nuevo equipamiento, previsto para el 2029, completará un ecosistema único formado por tres grandes recintos en un mismo emplazamiento —el Estadi Olímpic Lluís Companys, el Palau Sant Jordi y el Sant Jordi Club—, capaz de acoger una programación rica y diversa durante todo el año, atraer las principales giras nacionales e internacionales e impulsar el talento local. Un ecosistema que consolida también Barcelona como una de las grandes capitales culturales del mundo.
En este contexto, el nuevo Sant Jordi Club se convierte en una pieza clave para llevar un paso más allá la experiencia de la música en directo en el conjunto de la Anella Olímpica. Su puesta en marcha permitirá ampliar y complementar la oferta actual del recinto olímpico con una sala versátil, sostenible y de alta calidad técnica y acústica, preparada para responder a las nuevas necesidades del sector y para ofrecer una experiencia más cómoda y memorable.
Será un lugar pensado no solo para escuchar música, sino para sentirla, compartirla y vivirla con las mejores condiciones, desde la llegada y sus espacios de acogida hasta los servicios, la estancia y el posconcierto. Ofrecerá experiencias únicas y de calidad en una sala flexible y preparada para producciones cada vez más complejas.
El alcalde, Jaume Collboni, ha enmarcado el nuevo Sant Jordi Club en la transformación del nuevo Montjuïc, con la remodelación de la Fira y de la Anella Olímpica: «La Anella Olímpica es un espacio público, de titularidad pública, con tres grandes arenas, y en esta reconquista de Montjuïc queremos actualizar sus equipamientos y, en el caso del Sant Jordi Club, dotarlos de la última tecnología. Barcelona ha destacado en la capacidad de atraer grandes conciertos internacionales y dar oportunidades a los locales, y la apuesta pública es mantenerla». «Queremos que el Sant Jordi Club sea un espacio propio en sí mismo, concebido fundamentalmente para la música en directo, que pueda dar cabida a entre 3.000 y 9.000 espectadores de forma escalable», ha añadido, «para poder ofrecer un espacio para aforos de entre 3.000 y 54.000 espectadores y con una concepción que conecte con el entorno, no solo en lo que sucede dentro, sino también en cómo se llega y cómo se disfruta».
1 - Una arquitectura para llevar la experiencia de los conciertos un paso más allá
La propuesta de Bruther y Jorge Vidal Studio plantea el nuevo Sant Jordi Club como una pieza singular y a la vez respetuosa con el Palau Sant Jordi, obra de Arata Isozaki. Con 17.000 m2, el proyecto se concreta en un edificio de planta rectangular, de unos 25 metros de altura y con dos plantas subterráneas, que se integra de forma natural en el paisaje de Montjuïc y preserva el protagonismo del Palau Sant Jordi dentro del conjunto olímpico.
La propuesta arquitectónica también se centra en la calidad de la experiencia, de principio a fin. El proyecto crea una gran plaza de acceso en la fachada oeste, conectada con la Explanada Olímpica, que actuará como puerta principal y vestíbulo exterior del nuevo equipamiento. Este espacio podrá acoger servicios y actividades para disfrutar de la experiencia desde el primer momento.
La plaza enlazará con un gran vestíbulo interior, concebido como el principal espacio de encuentro y acogida del nuevo Sant Jordi Club. El vestíbulo incorporará diferentes servicios de restauración y merchandising y organizará los diferentes recorridos hacia la sala.
El exterior se completará con una segunda plaza pensada para facilitar una salida fluida y ordenada del público y una tercera plaza destinada a los usos logísticos, técnicos y operativos del recinto. Esta organización permitirá mejorar los flujos, separar los diferentes usos y hacer más cómoda tanto la experiencia del público como la operativa de artistas, promotores y equipos técnicos.
2 - Una sala flexible, acústicamente excelente y técnicamente preparada para las producciones más exigentes
El nuevo Sant Jordi Club estará concebido desde el origen para la música en directo y los espectáculos de medio formato, con aforos flexibles de entre 3.500 y 9.000 personas. La sala podrá adaptarse a diferentes configuraciones de concierto y producción, con público sentado o de pie, gradas fijas y retráctiles, sillas móviles y espacios preparados para dar respuesta a las necesidades de cada evento.
La calidad acústica será clave en el proyecto. La sala estará diseñada para ofrecer una experiencia sonora de alta calidad en diferentes formatos de concierto y espectáculo, con materiales absorbentes en las paredes, butacas con tratamiento acústico y un sistema de aislamiento de «caja dentro de la caja». Estas soluciones permitirán compatibilizar la actividad del nuevo Sant Jordi Club con el funcionamiento del Palau Sant Jordi. La sala se complementará con tecnología multimedia y audiovisual de primer nivel, preparada para las exigencias actuales de los conciertos y las grandes producciones, con sistemas de iluminación, sonido, vídeo y streaming.
Esta combinación de flexibilidad, capacidad y prestaciones técnicas de máxima calidad permitirá cubrir una franja clave para el circuito de la música en directo de hasta 9.000 asistentes, con una oferta para conciertos y espectáculos de medio formato ahora inexistente en Barcelona.
3 - Un espacio accesible, pensado para que todo el mundo pueda disfrutarlo
La accesibilidad será un elemento clave para garantizar que la experiencia en el nuevo Sant Jordi Club sea única e inclusiva desde la llegada hasta la salida del recinto. El proyecto prevé mejorar el acceso a los espacios, los servicios y los recorridos, con soluciones pensadas para facilitar la orientación, la movilidad y el uso del equipamiento por parte de todas las personas. De este modo, la Anella Olímpica refuerza su compromiso con una experiencia accesible y en igualdad de condiciones para todos los asistentes.
4 - Una estrategia sostenible para hacer del nuevo Sant Jordi Club un referente europeo en grandes eventos
La propuesta ganadora incorpora la sostenibilidad como eje transversal. El proyecto se desarrollará siguiendo los criterios de la certificación BREEAM Nueva Construcción, y prevé soluciones orientadas a reducir el consumo energético, limitar la huella de carbono y mejorar el confort de los usuarios.
Entre las principales medidas previstas destacan la producción de energía renovable con placas fotovoltaicas, la aerotermia, la recuperación de agua de lluvia, el uso de materiales bajos en carbono y reciclados y criterios de economía circular durante las obras.
La intervención paisajística favorecerá la biodiversidad, la permeabilidad del suelo y la gestión natural del agua, a la vez que contribuirá a reducir el efecto isla de calor y a mejorar la calidad ambiental de los espacios exteriores de la Anella Olímpica.
Con este proyecto, Barcelona refuerza su vocación de gran capital cultural y consolida la Anella Olímpica como un espacio de referencia donde las emociones, la cultura y la ciudad se encuentran.
Bruther
Establecido en París en el 2007 por Stéphanie Bru y Alexandre Thériot, Bruther entiende la arquitectura como una herramienta adaptable y multidisciplinar que reconcilia diversos campos del conocimiento. Su práctica destaca por la ejecución de proyectos innovadores para instituciones públicas, como el Centro Cultural y Deportivo Saint-Blaise en París y el Centro de Investigación de Nueva Generación en Caen. Han sido galardonados con el Swiss Architectural Award (2020) y el Brussels Architecture Prize (2025) por su contribución al entorno urbano.
Jorge Vidal Studio
Fundado en Barcelona en el 2015 por Jorge Vidal, busca mejorar la calidad de vida de las personas y de los espacios que habitamos sincronizando la arquitectura con la contemporaneidad, a través de nuevos lenguajes, sistemas flexibles, optimización de recursos y un diseño pragmático y respetuoso con el lugar. Su trayectoria ha sido reconocida con galardones como el Premio FAD (2023) y distinciones en la XVI Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo. Actualmente, el estudio trabaja en proyectos como la Torre Cívica Jordi Solé Tura y la rehabilitación del Mercado de Horta, ambos en Barcelona. Desde el 2021, Vidal también dirige la Unidad SUUN, sobre sostenibilidad y diseño climático, en la ETSALS.