El fondeo de los arrecifes artificiales, la inmersión de 20 gaviones en el puerto o la naturalización de los bloques del Dic de Recer son medidas que contribuyen a posicionar el Port Olímpic, después de un año de su inauguración, como un espacio referente en regeneración marina y sostenibilidad
Un año después de su instalación, los 50 arrecifes artificiales fondeados a la lámina de agua del Port Olímpic han demostrado ser un éxito en la recuperación de la biodiversidad marina del litoral barcelonés. Las estructuras, colocadas la primavera de 2024, están completamente colonizadas por algas y otras especies marinas, y han acontecido refugio y zona de cría para más de 100 especies.
En concreto, invertebrados como moluscos, crustáceos o esponjas y pescados de los grupos de los lábridos, los blénidos o los espáridos, entre otros, son algunas de las especies que han incrementado notablemente su presencia en estas aguas costeras. De este modo, el Port Olímpic, espacio gestionado por BSM, hace una paso más en su propósito de fomentar la biodiversidad marina y contribuir a la regeneración del litoral barcelonés y se posiciona como un puerto referente en este ámbito.
En palabras del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, “Barcelona siempre ha sido una ciudad ligada en el mar y desde el Port Olímpic, tenemos el deber de cuidar y recuperar nuestro litoral y de impulsar proyectos que reviertan los efectos que la actividad humana ha provocado a lo largo de los años sobre la flora y la fauna de nuestro litoral”. Por eso, “desde el Ayuntamiento de Barcelona, a través de BSM, hemos situado la contribución a la recuperación de la biodiversidad marina como una de las máximas prioridades en todo el proyecto de transformación del Port Olímpic”.
Para analizar como sigue evolucionando la colonización de estos arrecifes, al Port Olímpic hará un seguimiento periódico del que pasa bajo el agua y también se llevará a cabo un seguimiento científico de la recuperación de la biodiversidad y la regeneración de los fondos marinos. Se trata de un proyecto liderado por la Fundació Barcelona Zoo en colaboración con el Instituto de Ciencias de Mar (ICM) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universitat de Barcelona (UB) y la Universitat Politècnica de Catalunya – Barcelona Tech (UPC).
Un puerto que prioriza la cura de los ecosistemas marinos y la apuesta por la sostenibilidad
En los últimos años se han realizado varias actuaciones para transformar el Port Olímpic en un espacio renovado y sostenible donde conviven la náutica popular, la economía azul, la gastronomía y también la cultura y el ocio familiar. En este proceso, la cura de los ecosistemas marinos siempre ha sido una prioridad y se han llevado a cabo varios trabajos que posicionan este espacio náutico como un referente en este ámbito.
En cuanto al impulso de la regeneración marina, en 2021 se llevó a cabo el tratamiento de los bloques que tenían que configurar el rompeolas sumergido del Dic de Recer para facilitar su colonización por parte de organismos marinos. El año 2024 se instalaron los 50 arrecifes artificiales para formar un nuevo biotopo marino ante el Dic de Recer e incrementar así la biodiversidad de la zona. El mismo año también se sumergieron 20 gaviones con caparazones de moluscos en la lámina de agua del puerto. Un año después, y gracias a estas estructuras, se ha favorecido la proliferación de la fauna y la flora autóctona de la zona, especialmente, la presencia y el desarrollo de larvas de pescados e invertebrados habituales en los espacios portuarios.
En términos generales de sostenibilidad, en el proyecto de transformación del Port Olímpic también han sido prioritarios aspectos como la transición hacia fuentes de energía renovable, que se ha materializado con la instalación de cuatro cenadores que cubren todo el Balcó Gastronòmic con más de 1.500 paneles fotovoltaicos y que, próximamente, proveerán de energía verde a otras equipaciones BSM mediante un autoconsumo compartido de 620kW.
Para contribuir a la electrificación de la náutica, se han instalado también dos puntos de recarga ultra-rápidos de Endolla Barcelona para embarcaciones eléctricas. Estos cargadores se alimentan de energía renovable de km cero y son una iniciativa que posiciona el Port Olímpic como un puerto pionero en la electrificación de la náutica recreativa urbana y que contribuye a la transición energética de la movilidad marítima. Hay que destacar también los trabajos de sustitución de los pantalanes de hormigón del Moll de Xaloc, iniciados este 2025. Con el objetivo de adecuar esta infraestructura marítima y hacerla más resiliente a los efectos del cambio climático, todos los pantalanes del puerto pasarán a ser flotantes.
Todas estas actuaciones de adaptación y mitigación del cambio climático se complementan con la aplicación otras estrategias de economía circular cómo, por ejemplo, la apuesta por el ecodiseño de los materiales de construcción empleados en las obras de transformación, la construcción de una red de aguas freáticas resiliente ante episodios de sequía y que minimiza el consumo de agua potable o el aprovechamiento del agua del mar para la refrigeración de los sistemas de climatización y ventilación.