El nuevo Sant Jordi Club se convertirá en el primer gran auditorio del Estado concebido en origen para elevar la experiencia de la música en vivo y los espectáculos de medio formato
El objetivo es ofrecer la máxima calidad técnica, acústica y visual, poniendo la experiencia de las personas y la sostenibilidad en el centro, con aforos flexibles de entre 3.500 y 9.000 espectadores, una oferta hasta ahora inexistente en Barcelona
Con una inversión total de 70 M€, el nuevo Sant Jordi Club, que adquiere personalidad propia, se convertirá en un nuevo referente nacional de la cultura y la música en vivo
Barcelona empieza la transformación de la Anella Olímpica, en el marco del proyecto del nuevo Montjuïc presentado por el alcalde Jaume Collboni a principios de este 2025. La primera fase de esta transformación será la remodelación del Sant Jordi Club y su conversión en el primer gran auditorio del Estado concebido en origen. Con 16.500 metros cuadrados, el nuevo Sant Jordi Club podrá acoger aforos flexibles de entre 3.500 y 9.000 espectadores, una oferta hasta ahora inexistente en Barcelona.
Esta transformación de la Anella Olímpica en general y del Sant Jordi Club en particular será en beneficio del público local, que representa más del 80% de los asistentes a eventos celebrados en la Anella en 2024. En concreto, el 40% de las personas asistentes son de Barcelona y el área metropolitana y el 43%, del resto de Cataluña.
La transformación del Sant Jordi Club se realizará mediante un concurso internacional de arquitectura y contará con una inversión prevista de 70 millones de euros, que provendrán íntegramente de los beneficios comerciales de BSM.
En declaraciones a los medios de comunicación, la primera teniente de alcaldía y presidenta de BSM, Laia Bonet, ha destacado que “hoy damos el pistoletazo de salida de la transformación de la Anella Olímpica”. “Después de muchos años empezamos a renovar y modernizar la Anella”, ha remarcado, “y queremos que el nuevo Sant Jordi Club sea mucho más que una sala de conciertos y que ofrezca una dimensión que hoy no existe en la ciudad, con una infraestructura técnica de primer nivel”.
La apuesta por transformar Montjuïc, presentada por el alcalde Collboni el pasado febrero en la conferencia “L'alcalde respon", tiene por objetivo convertirlo en el gran parque metropolitano de la ciudad, un pulmón verde al servicio de la ciudadanía, la cultura y el deporte, con la renovación de la plaza de Espanya, la Fira, los jardines y el Palau d’Esports, así como la Anella Olímpica. Esta transformación se acompañará de más transporte público, con la llegada de la línea L2 del metro, que enlazará el centro de la ciudad hasta el aeropuerto, pasando por Montjuïc y la Marina.
1. Contexto actual: años de récord en la actividad de la Anella Olímpica
Tras dos años consecutivos de récord (2023 y 2024) —con más de 2 millones de espectadores y más de 170 eventos—, la Anella Olímpica (el Estadi Olímpic Lluís Companys, el Palau Sant Jordi, el Sant Jordi Club y la Esplanada Olímpica) da un paso adelante para que Barcelona siga siendo un referente internacional ofreciendo las mejores experiencias en conciertos, citas deportivas y otros eventos culturales, de entretenimiento y corporativos de gran formato.
De los 2,2 millones de visitantes de 2024, el 40% eran de Barcelona y su área metropolitana y el 43%, del resto de Cataluña; el 10%, de varias zonas de España; y el 7%, de otros países del mundo. Estos datos consolidan la propuesta de la Anella como referente de gestión público-privada para hacer de la cultura diversa y de calidad un elemento fundamental de la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía al alcance de todos y todas. En definitiva, una propuesta de Barcelona para el público local con vocación internacional.
2. Momento del sector de la música en vivo: crecimiento y globalización
Actualmente, a raíz de la incursión del streaming en el mundo de la música, el sector de la música en vivo está inmerso a nivel global en un proceso de importante crecimiento de la demanda y profunda globalización.
En este contexto, la Anella Olímpica inicia este ambicioso proceso de transformación para que Barcelona dé respuesta a este creciente interés del público y siga siendo un referente internacional de la música en vivo y los eventos culturales y deportivos de gran formato.
En nuestro mundo global, la cultura se consolida como un pilar de la cohesión social, fomentando el espíritu crítico, la creatividad, la empatía y la innovación. La música en general y la música en vivo en particular se han convertido —a nivel global— en la manifestación cultural más transversal, multicultural e intergeneracional y que llega a más personas.
En Cataluña, la industria de la música genera 857 M€ anuales, de los cuales el 82 % provienen de la música en vivo. El sector lo integran 379 empresas que generan más de 4.000 puestos de trabajo.
3. El posicionamiento de Barcelona: la propuesta de valor de la Anella Olímpica
La nueva Anella Olímpica se refuerza como un espacio de ciudad con las mejores propuestas todo el año y para todos los públicos.
Conectada a la ciudad con una mejor accesibilidad que incluye la llegada de la L2 a la cima de Montjuïc, la Anella quiere ser no solo un escenario que conecte a la ciudadanía con la mejor oferta cultural nacional e internacional de la música en vivo y el deporte, sino también un lugar cotidiano donde los barceloneses y las barcelonesas puedan pasear, hacer deporte y disfrutar de la cultura y la gastronomía de la ciudad en nuevos formatos.
Desde un modelo de gestión de liderazgo público y en colaboración público-privada, la nueva Anella quiere poner al alcance del público barcelonés y catalán la mejor oferta cultural nacional e internacional, en un mundo donde las ciudades compiten para atraer los mejores eventos de los circuitos.
Al mismo tiempo, la Anella también quiere seguir siendo una plataforma desde la que proyectar el talento local con una clara mirada internacional, poniendo en valor la estrecha relación que mantiene con más de 40 promotores, locales e internacionales, que hacen posible la organización de todos los eventos a lo largo del año.
En este sentido, la Anella ha acogido grandes conciertos internacionales como Coldplay, Bruce Springsteen, Beyoncé o el primer concierto de música en vivo con distancia social en el mundo durante la pandemia y, al mismo tiempo, ha visto crecer y triunfar a Estopa, Rosalía o Bad Gyal, entre muchos otros. Y lo seguirá haciendo.
Barcelona ya demostró al mundo, en 1992, que es capaz de hacer realidad los sueños más ambiciosos. La Anella Olímpica fue el gran escenario de aquel sueño olímpico. Hoy, más de treinta años después, vuelve a ponerse al servicio de la ciudadanía, el talento local e internacional.
4. La transformación del Sant Jordi Club, un auditorio concebido y diseñado para la música en vivo
El primer espacio que transforma su propuesta de valor es el Sant Jordi Club, que se convertirá en el primer gran auditorio del Estado concebido en origen para elevar la experiencia de la música en vivo y los espectáculos de medio formato.
Será un espacio que contará con un diseño técnico de primer nivel pensado para garantizar una acústica impecable, máximo confort, accesibilidad universal, eficiencia energética, versatilidad de uso y, en definitiva, se centrará en maximizar la excelencia de la experiencia, no solo para el público, sino también para todas aquellas personas que lo usan: artistas, promotores y equipos técnicos.
Desde el punto de vista físico, con una superficie de 16.500 m2, el nuevo Sant Jordi Club doblará su capacidad actual, con aforos flexibles de entre 3.500 y 9.000 espectadores, una oferta hasta ahora inexistente en Barcelona.
Para llevar a cabo esta transformación física, el Ayuntamiento de Barcelona, a través de BSM, convocará un concurso internacional de arquitectura para hacer del Sant Jordi Club una sala concebida y especializada en la música en vivo y los espectáculos de medio formato.
Este espacio tendrá también una identidad arquitectónica propia y en armonía con el conjunto de la Anella Olímpica y, en especial, con el Palau Sant Jordi, obra del arquitecto Arata Isozaki, un espacio de Barcelona reconocido internacionalmente también por su valor patrimonial.
En definitiva, con esta llamada, se buscan propuestas arquitectónicas innovadoras que sitúen la experiencia de las personas y la sostenibilidad ambiental como ejes centrales.
5. Una llamada a la creatividad internacional
La convocatoria del concurso, de alcance internacional, se hará pública el próximo 17 de julio y podrán presentarse candidaturas hasta el 30 de septiembre de 2025. Con una inversión de 70 M€, financiados íntegramente por BSM, el nuevo Sant Jordi Club se empezará a construir a mediados de 2027 y la previsión es que esté listo en 2029.
Este proyecto pretende reforzar la Anella Olímpica como referente de la música en vivo, el deporte y otros eventos de medio y gran formato y, a la vez, profundizar su conexión con la ciudadanía y el entorno. Esta transformación se enmarca en el conjunto de actuaciones previstas para hacer de Montjuïc y los barrios del entorno una nueva centralidad metropolitana, pulmón verde y epicentro de la mejor oferta cultural y deportiva para todos los públicos.