El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado inicialmente el proyecto ejecutivo de renovación y mejora de los espacios y los servicios de la estación de autobuses Barcelona Nord. El proyecto, promovido y gestionado por Barcelona de Serveis Municipals (BSM), permitirá poner en marcha una nueva fase de adecuación de la estación de autobuses con el objetivo de seguir garantizando la mejor experiencia a las personas viajeras y a las empresas de transporte.
Este proyecto prevé concentrar en una misma planta todos los servicios de la estación y establecer un único acceso para viajeros en la calle de Nàpols. Dos cambios que permitirán mejorar el flujo de pasajeros en el interior de la estación, facilitarán su estancia y reforzarán la intermodalidad con una mejor conexión con la estación de metro y cercanías Arc de Triomf.
Esta nueva fase de trabajos cuenta con un presupuesto de 10 millones de euros, 4,8 de los cuales provienen de los fondos europeos Next Generation en el marco del Plan de sostenibilidad turística Destino Barcelona (PSTDB).
La previsión es que las actuaciones empiecen a finales de año y estén terminadas en el 2026. Mientras duren las obras, la estación mantendrá toda su actividad.
De esta manera, Barcelona Nord da continuidad a la transformación iniciada en el 2021 que permitió reubicar en la estación de autobuses algunas de las líneas de excursiones turísticas que entonces hacían parada en la vía pública, lo que contribuyó a mejorar la movilidad en la ciudad.
La estación de autobuses Barcelona Nord ya es el principal centro de salidas y llegadas de autocares de la ciudad hacia destinos nacionales e internacionales, con más de 2,6 millones de viajeros anuales y cerca de 150.000 expediciones,
Todos los servicios de la estación se situarán en la planta baja, que tendrá un único acceso para viajeros
En cuanto a la estructura, el cambio más relevante de esta nueva fase de adecuación de la estación de autobuses Barcelona Nord será la concentración de todos los servicios en la planta baja.
Esta planta será también más diáfana para hacer más fluido el movimiento de personas. Esto se conseguirá con la apertura de nuevos pasos interiores a lo largo de la estación y la configuración de nuevas zonas de espera y restauración.
El otro cambio destacado es que la estación pasará a tener una única entrada y salida de pasajeros, que se ubicará en la calle de Nàpols y permitirá optimizar el flujo de pasajeros y mejorar la accesibilidad y la conexión con la estación de metro y cercanías Arc de Triomf.
La oferta de restauración también se redefinirá, con nuevas propuestas gastronómicas adaptadas a las preferencias de los usuarios. En concreto, la estación dispondrá de una oferta de restauración variada que dará respuesta a las diferentes necesidades de los viajeros a lo largo de todo el día. Y se complementará con una propuesta gastronómica situada en la fachada que permitirá abrir la estación a la ciudad.
Toda la actuación prevista en el conjunto de la estación se hará respetando la singularidad del edificio, catalogado como bien cultural de interés local. Se incorporarán acabados más modernos, una nueva iluminación cálida y confortable, vegetación y nuevos elementos para mejorar la insonoridad de la instalación. Asimismo, los sistemas de información se adaptarán a los viajeros para hacerlos más inclusivos.
En clave ambiental y en línea con el propósito de BSM de contribuir a la sostenibilidad y la descarbonización, la estación contará con una instalación fotovoltaica para cubrir parte de su consumo energético. Se ubicará en la cubierta de la estación.