El Bicing incorpora un servicio predictivo de disponibilidad de bicicletas y anclajes 

Share
20/06/2022
Imatge
Juegos de la fiesta de la bici con la participación de muchos ciclistas

Se estrenará en otoño y permitirá a los usuarios conocer la probabilidad de encontrar una bicicleta o una plaza libre en una estación con 15 o 30 minutos de antelación  

El nuevo servicio ayudará a planificar mejor los viajes, evitar desplazamientos innecesarios y ahorrar tiempo

Este año se celebran 15 años de la implantación del Bicing, que ya cuenta con 7.000 bicicletas y más de medio millar de estaciones repartidas por toda la ciudad 

Los usuarios del Bicing sabrán con antelación las opciones que tienen de encontrar bicicletas y anclajes libres en las estaciones. A partir del otoño, SMOU, la aplicación oficial del servicio de Bicing incorporará un nuevo servicio predictivo que permitirá conocer la disponibilidad de una estación en los siguientes 15 o 30 minutos después de hacer la consulta. De este modo, los abonados podrán planificar mejor sus opciones de movilidad por la ciudad. 

Actualmente, SMOU ya muestra el número de bicicletas y espacios disponibles en tiempo real. Con la nueva funcionalidad, los usuarios podrán saber también la predicción futura de disponibilidad y escoger a qué estación dirigirse.   

La información se mostrará de forma sencilla a través de la aplicación. Solo habrá que seleccionar la estación de interés y pulsar el nuevo botón de predicción de disponibilidad. Así, el usuario sabrá si la probabilidad de encontrar una bicicleta o un anclaje es alta, media o baja. 

Eso será posible gracias a la incorporación de un software que tendrá en cuenta variables como el histórico de disponibilidad de la estación, la situación meteorológica y las rutas que hacen habitualmente los vehículos que reponen las bicicletas. 

Presencia en la Fiesta de la Bici 

Este nuevo servicio predictivo ha sido presentado coincidiendo con el decimoquinto aniversario del Bicing durante la celebración de la Fiesta de la Bici, en el paseo de Lluís Companys. Bicing ha instalado un estand donde los visitantes han podido probar las bicicletas eléctricas y participar en un rasca y gana para optar a premios como abonos anuales, puntos para la aplicación “Joc del Bicing” y merchandising, entre otros.   

15 años de evolución, innovación y fomento de la movilidad sostenible

El Bicing es hoy uno de los sistemas de transporte individual más seguros, sostenibles y saludables de la ciudad de Barcelona, y en los 15 años que lleva funcionando, se ha confirmado como uno de los servicios de bicicleta compartida de referencia. A nivel europeo, Barcelona es la ciudad con la densidad más alta de estaciones por kilómetro cuadrado y con un nivel de rotación más alto de bicicletas.   

Se estrenó en marzo del 2007 con 200 bicicletas y 14 estaciones, con el objetivo de impulsar el uso de la bicicleta como transporte público sostenible. Ese mismo año, el servicio aumentó exponencialmente hasta las 3.000 bicicletas y las 194 estaciones. Actualmente, ya cuenta con un total de 7.000 bicis, de las que 3.000 son eléctricas, y 519 estaciones.  

El Bicing es un referente no solo por su oferta y la calidad del servicio, sino también porque ha sido pionero en la instalación de un sistema que combina bicicletas mecánicas e híbridas totalmente versátiles. Basta con instalar un kit eléctrico en los chasis de los vehículos. 

Más de 45.000 usos diarios  

El Bicing cerró el pasado mayo con más de 131.000 personas abonadas. En todo el año pasado se registraron más de 14 millones de usos, con una media por encima de los 45.000 viajes diarios. Y en lo que llevamos del 2022, la media diaria ya supera los 47.000. 

Más de 400 toneladas de CO2 ahorradas

Según estudios internos del Ayuntamiento de Barcelona y B:SM, el Bicing evitó el año pasado alrededor de 200.000 desplazamientos en vehículos de combustión en la ciudad. Son el 9 % de los usuarios quienes, si no existiera este servicio de bicicleta compartida, cogería el coche o la moto. Esta reducción supuso un ahorro anual de más de 400 toneladas de gases de efecto invernadero, lo mismo que absorbería un bosque con las dimensiones de dos parques de la Ciutadella o 62 islas de L’Eixample.