Se cumplen 20 años de la gestión pública del Tibidabo por parte del Ayuntamiento de Barcelona

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21/03/2022
Imatge
La explanada del Tibidabo llena de gente con gigantes y cabezudos para conmemorar el 20.º aniversario de la gestión del Tibidabo

El 19 de marzo de 2002, el Parque de Atracciones Tibidabo fue adquirido por Barcelona de Servicios Municipales (B:SM), y pasó a ser propiedad de la ciudad

En estos veinte años, el Tibidabo se ha consolidado como un referente de ocio familiar y ha buscado el equilibrio entre la puesta en valor de su patrimonio y la incorporación de novedades

El parque conmemorará sus veinte años de gestión pública por parte del Ayuntamiento de Barcelona en noviembre, aprovechando su 121.º aniversario

Dos décadas de gestión pública del Parque de Atracciones Tibidabo. Hoy, 19 de marzo, se cumplen 20 años del momento en que el Ayuntamiento de Barcelona pasó a ser su propietario y encargó la gestión a Barcelona de Servicios Municipales (B:SM), manteniendo la forma jurídica de sociedad anónima (PATSA).

Joan Clos, alcalde en aquel momento, fue el encargado de firmar el convenio y de recibir las llaves del Tibidabo con el objetivo de volver a abrir sus puertas para la ciudadanía de Barcelona, con las palabras: “Barcelona es la titular de un terreno muy especial para sus ciudadanos y ciudadanas”.

Durante sus 120 años de historia, el Tibidabo se ha posicionado como un espacio emblemático de la ciudad y un referente de ocio para las familias. A lo largo de los veinte años de gestión pública, el parque ha ido modernizando las instalaciones e incorporando nuevas propuestas. También ha sumado espectáculos y actividades para familias y niños y niñas de todas las edades con el objetivo de mejorar la oferta y el nivel de satisfacción de los más de 12 millones de visitantes que han pasado por el parque, siempre en línea con sus cuatro ejes estratégicos: experiencias, solidaridad, educación y sostenibilidad.

Con respecto al eje de las experiencias, en el 2004 se puso a disposición de los visitantes el pase TibiClub, para acercar el Tibidabo a todas las familias de Barcelona. Durante estos 20 años, han formado parte del TibiClub más de 300.000 familias socias, las cuales han disfrutado del parque con una tarifa adaptada a sus necesidades, y este ha recibido más de 10 millones de visitantes.  

Además, en el 2007 se recuperó el Área Panorámica del Tibidabo como espacio de paseo de acceso libre, y en el 2015 nacieron las mascotas para representar los valores y la esencia del parque, entre los niños, niñas y las familias.

En el ámbito de las atracciones, destaca la innovación que supuso la renovación del Virtual Express, siendo la primera atracción de Cataluña en incorporar gafas de realidad virtual, y la reforma del Castell dels Contes para ofrecer una experiencia diferente e innovadora relacionada con los cuentos infantiles más clásicos. Durante estos veinte años, el Hotel Krüeger también se ha posicionado como una atracción imprescindible para los visitantes del parque, gracias a sus caracterizaciones y a las escenas de miedo tan características.

Las atracciones emblemáticas del parque también han sido renovadas y, desde PATSA, se ha trabajado para conservarlas en buen estado, considerándolas parte del patrimonio cultural y emocional. La icónica atracción del Avió, que data de 1928, fue rehabilitada íntegramente para seguir siendo fiel a la aeronave original que en 1927 hizo el primer viaje Madrid-Barcelona.

Posteriormente, en el 2015, se reformaron los túneles del Embruixabruixes para mejorar la infraestructura de la atracción, mientras que en el 2021 la Talaia se convertía en centenaria gracias al buen mantenimiento y el buen estado en que se encuentra.

Otro de los ejes del Tibidabo es la solidaridad. El parque está comprometido con la sociedad y trabaja, año tras año, su vertiente social. En los últimos veinte años, ha acogido más de 300 acontecimientos de carácter solidario, con más de 150.000 participantes, de la mano de diferentes entidades como Unicef, que este año celebra el décimo aniversario de la alianza, la ONG Pallapupas, AFANOC, la Fundación Migranodearena o Aprenem, entre muchas otras, dando visibilidad a sus proyectos sociales.

En el ámbito de la educación, el parque quiere ser una fuente de enseñanza que apuesta por el aprendizaje a través de la diversión y la creación de varios proyectos STEAM. En este último ámbito de trabajo, se han puesto en marcha actividades didácticas de medio ambiente, tecnología y ciencia, por las que han pasado más de 50.000 estudiantes, así como el Fisidabo, un proyecto en colaboración con la UPC, que acoge a más de 2.000 estudiantes y convierte el parque en un laboratorio de física. Aparte, el Tibidabo ha incorporado el espacio Lego Education para fomentar el aprendizaje mediante el juego en familia, y la Sala de Robótica, donde se acerca a los niños y niñas a la programación a través de la creatividad y la diversión.

La sostenibilidad es otro de los ejes del parque, ya que este está situado en un espacio natural como es el parque natural de Collserola y es respetuoso con el entorno que lo rodea. Apostando por la sostenibilidad, en junio del 2021 se inauguró el nuevo funicular, La Cuca de Llum, un proyecto ambicioso y que supone un cambio importante en la movilidad del parque, y que responde al objetivo de reducir las emisiones de CO2 en la cima de la montaña y potenciar, así, el uso del transporte colectivo hacia el transporte privado.

El Parque de Atracciones Tibidabo a menudo es el escenario de producciones audiovisuales y sesiones fotográficas destinadas al cine, televisión o publicidad. En estos veinte años, destaca la presencia en el parque del director de cine Woody Allen en el rodaje de la película Vicky Cristina Barcelona, donde sus protagonistas, entre ellos Penélope Cruz, recorren el Tibidabo en diferentes escenas del filme.

El parque conmemorará sus veinte años de gestión pública por parte del Ayuntamiento de Barcelona en noviembre, aprovechando el 121.º aniversario del parque.