La playa de Sant Sebastià recibirá una aportación de 40.000 m3 de arena procedente de las obras de construcción del aparcamiento de BSM en el antiguo Mercado del Peix, en el marco de la Ciudadela del Conocimiento. Se trata de una actuación conjunta de BSM, el Ayuntamiento de Barcelona y el Puerto de Barcelona.
Los trabajos de construcción del Mercado del Peix, uno de los cinco proyectos estratégicos que conformarán la Ciutadella del Conocimiento, han dejado al descubierto grandes cantidades de arena de alta calidad, sobre todo durante el proceso de excavación para construir el futuro aparcamiento BSM Ciutadella del Conocimiento, que se ubicará justo debajo del complejo de investigación e innovación que está previsto levantar en los terrenos del antiguo mercado, entre las calles de Wellington, de Villena y de Ramon Trias Fargas y la avenida Icària.
Se trata de un tipo de arena, de buena calidad, muy habitual en el subsuelo del litoral barcelonés y que tiene sus orígenes en los depósitos sedimentarios del periodo cuaternario. La arena, que ha pasado todos los controles y análisis de la calidad, se depositará en la playa de Sant Sebastià, que cuenta con el espigón de Sant Sebastià, una estructura que el Puerto de Barcelona prolongó y que contribuye a prevenir la pérdida de arena de la playa.
La proximidad entre el solar donde se está construyendo el aparcamiento y la playa, unos dos kilómetros, minimizarán también el impacto ambiental del traslado. La obra tendrá una duración aproximada de dos meses y se afectará una parte del paseo y del carril bici.
También se ha podido extraer 8.000 m3 de arena de alta calidad de las obras de construcción de la nueva central de frío de Districlima en Bogatell, que se llevará preferentemente a la playa de Llevant, una de las más afectadas por los temporales marítimos en la ciudad, y también se colocará en la zona de la duna de la playa de la Mar Bella, uno de los puntos críticos en cuanto a la regresión de las playas. Esta actuación tiene una duración aproximada de un mes.
La arena de las playas tiene una función inequívoca de protección del litoral frente a temporales marítimos. Los equipos municipales han calculado que cada año las playas de la ciudad pierden unos 30.000 m3 de arena, y hay algún tramo de la playa que no tiene arena suficiente para garantizar la función de protección, tanto del litoral como de las infraestructuras, las canalizaciones, el paseo, las torres de salvamento, duchas y mobiliario.
Un modelo nuevo de aparcamiento que da respuesta a los hábitos nuevos de la ciudadanía
El nuevo aparcamiento BSM Ciutadella del Conocimiento, de más de 6.000 m2, será el primero concebido en origen como un auténtico hub de movilidad, tanto por la oferta de servicios que incluirá como por su arquitectura e imagen. Este nuevo concepto de aparcamiento va mucho más allá del estacionamiento de vehículos, ya que integra servicios de valor añadido que dan respuesta a nuevos hábitos y necesidades sociales como son las compras en línea, la movilidad eléctrica y la compartida.
En el aspecto constructivo, esta nueva conceptualización implica una definición del espacio mucho más diáfana, con áreas de uso flexible y techos más altos que permiten la entrada de todo tipo de vehículos.
La construcción del aparcamiento BSM Ciutadella del Conocimiento supondrá una inversión total de 22,2 M€, de los cuales 10,7 M€ son aportados directamente por BSM, mientras que el resto provienen de los otros operadores implicados.
La sostenibilidad, uno de los ejes de actuación de BSM
La sostenibilidad es una de las líneas estratégicas globales de BSM. Con el objetivo de hacer de Barcelona una ciudad más sostenible, la compañía incorpora una mirada ambiental, social y de buen gobierno a todas sus experiencias y actividades.
Este compromiso se concreta en el impulso de acciones dirigidas al ahorro en el consumo de recursos, la reducción de las emisiones y la generación de impactos sociales positivos, así como una gestión sostenible de todos sus espacios.
El compromiso de BSM con la sostenibilidad ha sido reconocido con numerosas certificaciones y sellos. En el ámbito del turismo responsable, la Anella Olímpica, el Park Güell, el Zoo de Barcelona y el Tibidabo tienen el certificado Biosphere, que distingue la apuesta por modelos de gestión que respetan el entorno y garantizan el retorno social de la actividad.
Asimismo, la actividad de BSM está avalada con la certificación SGE21, que integra aspectos ambientales, sociales y de buen gobierno; la ISO 14001, que valida la gestión ambiental, y el reglamento europeo EMAS de gestión y auditoría ambiental.