El Port Olímpic ha iniciado esta semana las tareas de dragado en su bocana, que permitirán la retirada de 17.000 m3 de arena del fondo marina para ganar la profundidad necesaria para garantizar el paso de las embarcaciones.
Esta es la segunda vez en que se lleva a cabo esta actuación de mantenimiento en el Port Olímpic desde que BSM asumió la gestión, una tarea que es necesaria para corregir la acumulación de arena que se produce periódicamente a causa de diferentes factores, como puede ser el oleaje o los temporales.
Además, estas tareas coinciden con la fase final del proceso de transformación del Port Olímpic, que comportará un impulso de la actividad náutica con la celebración de regatas populares y grandes eventos, como la próxima Copa América de Vela, que supondrán un incremento en el paso de embarcaciones por la instalación.
El volumen de arena que se retirará en este dragado triplicará el de la última intervención, realizada en 2022, y que permitirá la creación de un canal de entrada a la instalación de 84 metros de ancho con la profundidad adecuada para garantizar el acceso de las embarcaciones. Los trabajos tendrán una duración de entre 10 y 15 días –en función de las condiciones meteorológicas- y cuentan con un presupuesto de 441.308,85 €.
Mejora del déficit sedimentario de las playas
Además de aportar mejoras en la seguridad de las embarcaciones que acceden al Port Olímpic, el dragado contribuirá de forma decisiva a la recuperación de algunas de las playas del litoral barcelonés, ya que parte de la arena retirada se destinará a las playas de Sant Sebastià, la Barceloneta y Nova Icària, que podrán recuperar parte de la arena perdida a causa de los temporales del otoño y del invierno.
Antes de la aportación a las playas se han realizado las analíticas de calidad de la arena pertinentes para verificar que es apta para la mejora de las playas. El vertido y la distribución de la arena se realizará a través de una tubería, que la impulsará desde la draga, y con transporte terrestre.