La efectividad de las medidas activadas ante los episodios de calor se refleja en un aumento del 4 % de los usos respecto al verano pasado.
Este verano, cada dos segundos una persona ha cogido una bicicleta eléctrica en Barcelona.
Las incidencias de las bicicletas eléctricas vinculadas al calor se han reducido un 82 % tras el despliegue de las medidas.
Un verano récord de usos
El Bicing consolida este verano su papel como una de las opciones habituales para moverse por Barcelona. Durante los meses de julio y agosto, la media de usos diarios ha sido un 19 % superior a la registrada durante los meses de enero, febrero y marzo de este mismo año, lo que muestra que el servicio mantiene una elevada intensidad de uso también durante el periodo estival.
Esta intensidad de uso se hace especialmente visible en las estaciones con mayor demanda y durante las horas de más movimiento. Este verano, en las cien estaciones con más actividad de Barcelona, se ha cogido una bicicleta cada cuatro minutos durante las horas punta del día. En el conjunto de la ciudad, el servicio ha llegado a registrar 4.500 usos en una sola hora.
Esta intensidad no es exclusiva del verano. Durante los ocho primeros meses del 2026 el Bicing ha acumulado 13,5 millones de usos, un 9 % más que los 12,4 millones registrados en el mismo periodo del año anterior.
Las medidas ante el calor reducen las incidencias un 82 %
Los episodios de calor extremo registrados al inicio del verano afectaron especialmente a los procesos de carga de las bicicletas eléctricas. Cuando las temperaturas son muy elevadas, los sistemas de protección de las baterías limitan su recarga para garantizar su correcto funcionamiento.
Ante esta situación, el Bicing activó un plan de actuación específico para reducir el impacto de las altas temperaturas y mantener la máxima disponibilidad posible de bicicletas eléctricas. Las principales medidas desplegadas han sido las siguientes:
- Adaptación de los sistemas de las baterías para favorecer la disponibilidad de bicicletas durante los episodios de calor extremo.
- Ajuste de las estaciones para optimizar el funcionamiento del sistema de carga cuando se producen temperaturas elevadas.
- Refuerzo del mantenimiento a pie de calle para volver a poner las bicicletas en servicio más rápidamente.
- Incremento de los recursos del taller para agilizar las reparaciones y reincorporar más rápidamente las bicicletas a la flota.
- Más redistribución de bicicletas hacia las zonas donde había más demanda.
El impacto de las medidas se refleja en la evolución de las incidencias asociadas a las bicicletas eléctricas durante los episodios de calor, que se han reducido un 82 % tras el despliegue del plan de actuación.
Los resultados muestran la efectividad de las medidas desplegadas y refuerzan el compromiso con la mejora continua del Bicing y con la adaptación del servicio a unos fenómenos climáticos cada vez más exigentes para las infraestructuras y la operativa. En concreto, el servicio ha cerrado los meses de julio y agosto con un balance positivo, con una media de 55.408 usos diarios, un 4,3 % más que los 53.142 usos del mismo periodo del 2025.
“Este verano, hemos desplegado un plan de actuación específico para garantizar la máxima disponibilidad de bicicletas eléctricas durante los episodios de calor extremo. Hemos adaptado los sistemas de las baterías, hemos hecho ajustes en los sistemas de recarga en las estaciones, hemos reforzado su mantenimiento y hemos intensificado la redistribución de bicicletas hacia los puntos con más demanda. Gracias a estas actuaciones, las incidencias en las bicicletas eléctricas asociadas a las altas temperaturas se han reducido un 82 %”, explica el director de Nueva Movilidad de BSM, Francesc Delgado. “Este hecho demuestra que durante los meses de julio y agosto el Bicing ha registrado un 19 % más de usos diarios que durante el invierno y un 4 % más que el verano pasado, cifras que evidencian el Bicing como una de las opciones habituales para moverse por Barcelona”, añade.
El peso creciente de la bicicleta eléctrica
Las bicicletas eléctricas son las grandes protagonistas de este nivel de uso. Este verano, cada dos segundos una persona usuaria ha cogido una bicicleta eléctrica en Barcelona.
Las eléctricas concentran más de ocho de cada diez viajes del servicio y se han utilizado una media de diez veces al día, también durante los episodios de calor más intensos. Estas cifras muestran hasta qué punto la eléctrica se ha convertido en la opción preferida para moverse por Barcelona, una ciudad con desniveles, pues facilita los desplazamientos y permite llegar con más comodidad a cualquier punto.
Este balance se enmarca en una tendencia de crecimiento sostenido del Bicing. De cara al cierre del 2026, el Bicing prevé alcanzar los 20 millones de viajes anuales, un 66 % más que en el 2019, año en el que se inició el contrato actual. Esto supone cerca de ocho millones de viajes adicionales. En este mismo periodo, el número de personas usuarias ha pasado de 113.800 a más de 170.000, un incremento del 49,4 % que consolida el Bicing como un servicio esencial para avanzar hacia una movilidad más sostenible en Barcelona.